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Viaje por México
Juan Alcover-Aguilar
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29 - 30 de Julio
Miércoles, 29 de Julio de 1.992
1:30. Comienza la aventura.
Tras los interminables preparativos
culminados con éxito -relativo éxito-, emprendemos
la marcha. Tres cambios de turno, primero Luis, luego yo y
finalmente Jorge nos conducen, tras 6 horas de viaje, al primer
imprevisto. Habíamos dejado atrás el Distrito
Federal, Puebla, Orizaba, Córdoba, La Tinaja y
Tierrablanca, y nos aproximábamos a Teseschoacán.
La llamada de la naturaleza me obligó a solicitar
clemencia a mis compañeros, que no sin protestas
accedieron a detenerse en un pequeño camino que se
desviaba hacia la derecha de la carretera. Después de
consumar el inevitable acto biológico, y aprovechando la
distracción de Luis -que procuraba vigilar mis poco
confiables movimientos-, conseguí cerrar el maletero con
la única llave disponible perfectamente segura en su
interior, en una increíble muestra de efectividad y
recursos humanos. Más de una hora de agotador esfuerzo
fue necesaria para desmontar el asiento trasero y poder reanudar
el viaje con la intensa sensación de que hubiera sido
más práctico llevar un duplicado.
El camino transcurrió
plácidamente por Minatitlán, Villahermosa y
Macustana hasta Escárcega, donde la conciencia
práctica de los componentes de la expedición
-nosotros- advirtió sobre la conveniencia de reparar la
rueda de repuesto, precaución que por desidia
habíamos omitido en los preparativos. Lo más
destacable de este suceso fue el intento de pagar el trabajo con
parte de nuestra dotación de alimentos, dígase
latas de sardinas. Lógicamente, no funcionó. Las
sardinas, de todas formas, cumplieron su cometido algunas horas
después en Champotón, donde fueron consumidas bien
acompañadas por el polvo de la carretera.
El destino programado para nuestra primera
noche era Campeche, situado a unos 1.200 kilómetros de la
capital por la ruta más lógica, que gracias al
itinerario alternativo destinado al ahorro de combustible
-itinerario estudiado y perfectamente diseñado por Luis-
se convirtieron en 1.500. Hora de llegada aproximada: 20:00 del
Miércoles 29, sin paradas desde la comida. La
búsqueda del albergue juvenil se prolongó durante
40 ó 50 minutos, a pesar de nuestra indudable habilidad
para orientarnos en situaciones extremas. Lo mejor del
día, el precio: 7.500 pesos por persona y noche.
Resumen de la 1ª jornada:
Frases para celebrar:
- Todo funcionó bien mientras no
dependió de ellos
(Luis).
Resultado parcial:
- México 1, "La
expedición" 0 (gol de Juan en propia meta
tras una gran jugada individual).
Jueves, 30 de Julio de 1.992
Hora prevista de partida: 6:00 A.M.
Hora real de partida: 10:00 A.M.
El viaje se desarrolla sin problemas hacia
Uxmal, con un pequeño desvío -a través de
Michi Diroum, Maxcanu y Muna- fruto de nuestra ciega confianza
en la habilidad innata de Luis para guiarnos por esos caminos
del Señor. Retraso aproximado: 90 minutos.
Uxmal: Típica visita turística
de obligado cumplimiento. Una pirámide, algunas
construcciones de la época Azteca y El Templo de Los
Falos, que nos trajo entrañables recuerdos de nuestro
estimado amigo Ernesto. Por supuesto, una gran parte de la
conversación giró en torno al gran Fidel, presente
en alma en el místico ambiente de las
pirámides.
Regresamos nuevamente a Muna para retomar la
carretera que, esta vez sin ruta opcional, nos conduciría
a Progreso, una pequeña ciudad costera con playas poco
seductoras, a donde llegamos tras dejar atrás
Urmán y Mérida. La comida, bien aderezada con
arena y salitre, precedió a la búsqueda de la
oficina de turismo, teóricamente necesaria para la
localización de albergues y lugares de interés. La
mencionada oficina, una pequeña caseta medio derruida,
estaba habitada por un curioso personaje de tendencia sexual
alternativa cuya intención era compartir su triunfal
futuro con nosotros. El esfuerzo faraónico necesario para
escapar de sus melifluas palabras de amor nos dejó
agotados, y acudimos a recuperar fuerzas en un pequeño
bar, donde disfrutamos de un merecido descanso acompañado
de tequila. Después, y ante la imposibilidad de encontrar
un albergue (por su inexistencia o por la ignorancia del
informador) decidimos pasar la noche en la playa, con la
única compañía de las estrellas, el ruidoso
oleaje, la terca arena que nos demostró su cariño
cubriendo nuestros cuerpos para no irse jamás y un grupo
de jóvenes provistos de guitarras insomnes.
Resumen de la 2ª jornada:
Frases para celebrar:
- No quemes el saco de dormir (Jorge).
- ¿Por qué? (Juan).
Resultado parcial:
- México 1, "La expedición"
0 (período sin goles pero de gran emoción).
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